

Quien convive con Vladimir Alvarado lo identifica como un artista que constantemente está creando. Sus procesos y persona se transforman en una especie de reserva que envuelve a este escultor consagrado.Quien convive con Vladimir Alvarado lo identifica como un artista que constantemente está creando. Sus procesos y persona se transforman en una especie de reserva que envuelve a este escultor consagrado.
Esta exhibición supone romper con el sigilo que lo envuelve; es un quiebre doble. La exposición habla del sigilo del artista y de la ruptura de cada figura de su trabajo escultórico. Su trabajo se ordena en una amplia cantidad de obras. Se cuentan piezas de muy variadas dimensiones, y materiales y estilos tan cambiantes que demuestran la naturaleza mutable del artista.
Se muestra cómo es que Vladimir entiende el arte como manifestaciones de los sentimientos del ser humano, evocados por el consciente que reflexiona y hace un ejercicio de observación del mundo que le rodea, encontrándose también aquel trabajo que surge desde el subconsciente; el que por medio de sueños o ideas aparentemente inconexas él crea.
Este es el principio que plasma el artista, una vida dedicada a la creación escultórica, en su mayoría en un material que quedará para la posteridad, y nos superará a cada uno de los presentes; un reflejo de la figura de este mundo a través de los ojos de Vladimir Alvarado.
Texto: Eduardo Villareal.
Curaduría: Itzel López, Abigail Hernández, Eduardo Villarreal.
Abierto al público a partir del 2 de octubre de 2021.
