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Para muchas personas en la actualidad, la oficina es uno de los principales espacios donde transcurre la vida cotidiana. Sus ambientes, rutinas, jerarquías, sistemas y materiales diseñados para la productividad, configuran toda una estética de la precisión y la funcionalidad tan bien asimilada que muchas veces pasa desapercibida.
En este proyecto, la artista Ariatna Sánchez se introduce en el mundo de la oficina como una agente doble. A través de sus propias experiencias laborales y su investigación en artes visuales, crea piezas que se apropian de la estética corporativa e infiltra prácticas artísticas en ambientes laborales reales.
Ariatna Sánchez indaga en los momentos en los que el ocio, la imaginación, lo lúdico, la sensibilidad y las emociones irrumpen en el espacio de trabajo. Estos gestos de rebeldía son reconocidos como una forma de resistencia intuitiva frente a la opresión de un sistema de productividad optimizado que omite la complejidad humana.
La exposición se organiza en tres partes: Prácticas de la monotonía, La estafa y Las horas del No. Cada una indaga en distintas formas de habitar el trabajo, utilizando recursos como la repetición, la esquematización y la descontextualización de materiales y símbolos. El conjunto se puede pensar como un acto de ternura hacia la vida laboral, que subvierte la estética higiénica del diseño corporativo y denuncia las violencias normalizadas que muchas veces están implícitas en la cotidianidad de la clase trabajadora.
Elias Calvillo
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